Sonrisas.
domingo, 5 de abril de 2015
Porque me da la gana.
Despierto feliz o simplemente mandándolo todo a la mierda y dependiendo del día me puedo cabrear mil veces o echarme al reír porque una mosca pasa por mi lado. Sinceramente, me da igual.
Llegados a este punto, he aprendido a mostrarme como soy y si quiero llorar, lloro, si quiero reír, río y si quiero enfadarme lo hago. Puede que ahora este en mi momento "me como el suelo que piso" o en el momento "intento ser una puta hipster y publico en un blog". No me importa si la mitad de las personas que me cruzo cada día piensa que soy una borde o que estoy loca, como tampoco me importa si piensan que debería hacer algo con mi vida. Señores/as "memetoentodo" hoy con toda mi cordialidad y mi gratitud os mando un beso y un billete para que os vayáis a la mierda.
Y sí, pensaréis ¿a qué viene esto? Simplemente... No lo sé. Escribir sobre la marcha supongo. Improvisar. Porque me da la gana y porque es lo que deberíais hacer todo. Que bonita palabra. Hacer lo que nos da la real gana en un momento determinado. Dejarnos llevar y ser feliz.
lunes, 5 de enero de 2015
No hay nada más típico que la frase "nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde". Ahora bien, ¿cómo de cierta es?
Hace un año y nueve mese que llegaste a mi vida como un soplo de aire fresco. -¡Qué romántico!- Empezaron los saltos de ilusión en medio de una calle vacía por una palabra tonta que se escapaba entre tus labios, las risas pegadizas en pleno mes de abril, las noches hasta las tantas pegada a una foto tuya buscando algún maldito defecto para no darme cuenta de lo que estaba ocurriendo. Pasaron los meses entre llantos y alegrías hasta que llegó julio con su calor infernal y tus labios. Así paso el año y medio del siguiente.
No sé en que momento cambió todo, solo llegó octubre con ganas de guerra y se que desde entonces mi vida es un sin vivir. Ya no hay más sonrisas, ni más besos, no más caricias, ningún te quiero. Llegó ella con sus morritos de pez, su cara de no romper un plato y poco te importó que te sacara siete años.
Enero, ya van tres meses desde que te perdí y se dice rápido. Tres meses en los que no hay un maldito día en el que haya olvidado tus ojos y tu sonrisa, tu manera de llamarme nena, enana, pequeña... Ni un solo día en el que haya olvidado aquella pequeña costumbre de despertar antes que tu para verte dormir. Y aunque se que debería tener rencor hacia ti, no lo tengo. Me ganaste de tal manera que me siento idiota echandote de menos. Tanto de menos que aquí estoy escribiendote aun sabiendo que no lo leerás y sabiendo que a nadie le importa mis mierdas.
Dejé de ser tu "shine bright like a diamond" -brilla como un diamante- para convertirme en una piedra en tu camino.
Sigo esperando a que vuelvas y tropieces.
lunes, 27 de octubre de 2014
Te das cuenta de lo injusta que es la vida cuando sopla las velas de tu pastel de cumpleaños y dejas de pedir un chico guapo, una mascota o el último videojuego para pedir un trabajo que te haga llegar a fin de mes, salud para tu familia o simplemente no pides nada porque ya no crees en la magia.
Y es que la vida es tan injusta que todo lo bueno que te da por un algún te lo quita. Yo nunca deje de creer en la magia, pero si que deje de creer en las promesas. Promesas que vienen de personas sin sentimientos, personas que solo piensan en ellas y que hacen que este mundo de bastante asco. Personas en las que confías, te entregas a ellas y luego te mandan a paseo. Individuos que no tienen metas en la vida, que dañan, que hacen sufrir con el fin de alcanzar su felicidad.
Me quedo con la esperanza de que haya personas en el mundo que amen, vivan y miren por alguien que no sean ellos, porque al fin y al cabo, ahí esta la magia.
Sin magia la vida solo sería algo mecánico. Solo rutina.
jueves, 28 de agosto de 2014
Es increíble como una mala noticia puede cambiarlo todo en menos de un segundo, más rápido que una sonrisa. Viene a toda hostia y te jode lentamente.
Con el paso del tiempo aprendí que lo bueno no dura para siempre, pero claro, lo malo tampoco. Que la vida como fácil viene, fácil se va y que a la muerte le tengo un miedo que echa para atrás.
He aprendido a enamorarme, a dejar que alguien me mime como yo no lo hago, pero no todo es tan bonito. De pronto, ves que ya lo más importante para ti dejas de ser tú y que aquella persona que apenas conocias ha comenzado a ser tu todo. Y no hay nada más doloroso que... Ese todo, tu todo, lo esté pasando mal. No poder hacer nada porque no eres médica, esperar y esperar en una sala de urgencias mientras que otras personas hacen su trabajo lo mejor que pueden. Y ahí estas tú, como una auténtica idiota, esperando a que sea la vida la que llegue antes que la muerte. Sentada en una silla de plástico viendo como pasa todo, o quizás nada.
lunes, 25 de agosto de 2014
viernes, 1 de agosto de 2014
martes, 22 de julio de 2014
Creo que no habría forma de medirlo, también dudo mucho que alguien pueda sentir algo igual, porque te quiero hasta el punto de que da miedo. Me da miedo de que pueda haber alguien que te quiera una cuarta parte de lo que yo te quiero, porque eso ya significaría muchísimo. Tengo miedo de que algún día no sea yo la que huela tus sábanas y no te de los buenos días. Miedo a no ver tu sonrisa, a no escuchar tus cantos en la ducha o a no recibir un abrazo inesperado. Que pases por delante de mi foto y vuelvas el cuadro. Miedo a que crezcas, a que le des tu corazón a otra persona... En fin, que me acojona la idea de un futuro sin ti y es por eso que te quiero tanto, tanto, tanto... Que tengo miedo.
